Llegados a Vigo procedentes de Santander , los Albo pronto consiguieron hacerse un hueco en la industria conservera viguesa . Impulsados por el gran momento que atravesaba el sector a partir de la guerra civil, decidieron construir grandes y modernos edificios de viviendas que destinaron al alquiler. Era una forma de mostrar a la sociedad viguesa su floreciente poder económico. En 1940, debido al trazado y pavimentación que se lleva a cabo a partir de la calle Urzáiz (lo que es hoy la calle Gran Vía), en el número 2 del nuevo vial se consigue un buen solar en el que la familia Albo contrata al arquitecto Francisco Castro Represas para realizar el proyecto de su edificio de viviendas. Castro Represas era un arquitecto que propugnaba la nueva arquitectura racionalista . Pero debido a la presión social, en muchas de sus obras tuvo que abandonar ese estilo de vanguardia por uno acorde al gusto de la época: el regionalista . Precisamente eso fue lo que le ocurrió con el edificio Al...